lunes, 2 de julio de 2012

Tothom te por i què?

III Jornada Internacional Educació i titelles
Experiències i materials

Tothom té por i què?
Jonathan Sánchez






Introducción y definición

Según el diccionario de la Real Academia Española (DRAE) el miedo es la “perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
Por tanto, podemos definir el miedo como una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado.
En la actualidad existen dos conceptos diferentes sobre el miedo, que corresponden a las dos grandes teorías psicológicas que tenemos: el conductismo y la psicología profunda. Según el concepto conductista el miedo es algo aprendido. El modelo de la psicología profunda es completamente distinto. En este caso, el miedo existente corresponde a un conflicto básico inconsciente y no resuelto, al que hace referencia.
El miedo como un poliedro tiene diferentes caras:
- Biológico
- Neurológico
- Psicológico
- Social y cultural
- Evolutivo
Desde el punto de vista biológico, el miedo constituye un mecanismo de supervivencia y de defensa, surgido para permitir al individuo responder ante situaciones adversas con rapidez y eficacia. En ese sentido, es normal y beneficioso para el individuo y para su especie.Desde el punto de vista neurológico es una forma común de organización del cerebro primario de los seres vivos, y esencialmente consiste en la activación de la amígdala, situada en el lóbulo temporal.
Desde el punto de vista psicológico, es un estado afectivo, emocional, necesario para la correcta adaptación del organismo al medio, que provoca angustia y ansiedad en la persona, ya que la persona puede sentir miedo sin que parezca existir un motivo claro.
Desde el punto de vista social y cultural, el miedo puede formar parte del carácter de la persona o de la organización social. Se puede por tanto aprender a temer objetos o contextos, y también se puede aprender a no temerlos. Guarda estrecha relación con los distintos elementos de la cultura. Joanna Bourke (El miedo: una historia cultural) revela que el miedo, como un sentimiento colectivo e individual, varía con las épocas y los contextos históricos. Cabe puntualizar que dentro de este punto de vista, podemos encontrar el control político y social canalizado por las leyes y los medios de comunicación de masas. Como varios autores apuntan (Noam Chomsky, Ulrich Beck) el miedo es un arma de dominación política como control de la población, haciéndose hincapié en la creación de falsos escenarios de inseguridad ciudadana.
Por último, desde el punto de vista evolutivo el miedo es un complemento y una extensión de la función del dolor. El miedo nos alerta de peligros que no nos han ocasionado algún dolor, sino más bien una amenaza a la salud o a la supervivencia. Del mismo modo en que el dolor aparece cuando algo nocivo ataca nuestro cuerpo el miedo aparece en medio de una situación en la que se corre peligro. Martin Seligman sostiene que peligros que se representaban en los inicios de la historia humana, se han vuelto estímulos condicionados muy efectivos y por esta causa algunos miedos son más fáciles de aprender.
Hay tantos tipos de miedo como personas y tantas formas diferentes de enfrentarlos como seres. Y por inri, tanto en niños como en adultos existen tanto miedos como personas. 
Con todo ello las personas ante el miedo pueden tener una de estas reacciones fisiológicas:- - Huida
- Enfrentamiento
- Paralización
Algunos de los conceptos que surgen y debemos evitar que el miedo caiga en algunos de estos pozos son: La fobia. Que hace referencia al peligro real de una forma más o menos específica, pero desproporcionada. Y la ansiedad, que es sentir miedo sin que parezca existir un motivo claro. La ansiedad interfiere con las cosas que necesitas hacer, restando autonomía, y pudiendo provocar grandes problemas en la persona.

Raíces del miedo. [i]
Muchas veces nos centramos tanto en resolver el tipo de miedo que nos olvidamos de la raíz del problema, el miedo en si no sus formas.
Hablamos de la naturaleza del miedo no de las distintas formas de miedo pero estamos preocupados por el miedo mismo no por el miedo a algo sino la reacción verdadera que se llama miedo.
Entonces ¿Cual es la causa, la raíz del miedo? ¿Es el pensamiento y es el tiempo? ¿El pensamiento es una causa del miedo? ¿Y es el tiempo también la causa?
Estamos hablando de lo que es a lo que debería ser. El movimiento, el proceso psicológico del tiempo y del pensamiento, y todo ello ligado al recuerdo.
El Pensamiento es la respuesta de la memoria. Y la memoria es conocimiento y experiencia, así que el conocimiento pertenece al tiempo, ya que la experiencia se adquiere con el tiempo. Por todo ello el conocimiento puede ser una de las causas del miedo.

¿El tiempo? Pensamiento y conocimiento como movimiento unitario pueden ser la causa del miedo. Para entenderlo debemos de considerar que nuestros cerebros están condicionados, adiestrados a tener miedo. El miedo ha sido transmitido y aceptado como norma de vida, como forma de vida.
Entender la causa nos llevara al fin y después al diagnóstico de la causa básica, fundamental. Por tanto, la causa del miedo es el pensamiento-tiempo.
Por otro lado tenemos la naturaleza del deseo como parte del miedo. Podemos tener miedo porque nos aferramos a cosas y a personas que, por sí mismas, no se pueden poseer. Tememos por nuestro buen nombre y posición, por nuestra familia y posesiones. A medida que adquirimos bienes, fama y poder, adquirimos también el temor a perderlos y la constante preocupación de velar por su salvaguardia. Pero no es el deseo la raíz del miedo, sino el tiempo  relacionado por la pérdida y el pensamiento relacionado con las experiencias pasadas de pérdida.  Tiempo como distancia y tiempo como algo interno, psicológico: soy esto, debo llegar a ser aquello. En la historia del cine tenemos un personaje que refleja claramente este hecho: Darth Vader.

Soluciones o el rebost de la botiguera.
Algunos autores sostienen que ciertos miedos que se enseñan al niño/a les ayuda a ser más precavidos en situaciones que exigen más cuidados (como cruzar una calle, caerse del columpio,…,) pero yo no estoy de acuerdo. A través del miedo se puede aprender a evitar estos peligros pero también sin causar ansiedad se puede enseñar a través del conocimiento. ¿Cuál es la solución? ¿Cómo evitar llegar a una fobia o a la ansiedad?
Explicar caso del Arnau y el libro. Transmitir primero de todo, tranquilidad y seguridad, para ayudarle a superar sus miedos a través del cariño, la comprensión y acompañándole. Es simple como el gesto de ofrecer una mano. Al miedo se le ha de quitar el poder. Y el poder siempre está por algo que desconocemos. La varita mágica no existe pero si podemos encontrar una receta esa sería el desconocimiento. Por ello hay que explicar, de una forma lógica lo que produce miedo al que lo siente. Es primordial para quién quiera disolver el miedo de un niño, quererlo, creerlo y estar convencido de que puede.
Como ejemplo de actividades que hemos realizado este año con el grupo de P3 de “l’escola Palau” tenemos las siguientes:
  1. Trabajo de expresión artística a través de la música.  Primeramente hemos hecho aflorar las emociones del alumnado mediante una identificación de los diferentes miedos a partir de hacer conversaciones con todo el grupo clase. A partir de ello hemos visualizado los miedos mediante soporte audiovisual y a partir de la audición de piezas musicales que suscitaban miedos de cada uno hemos intentado que cada alumno plasmara su perspectiva del miedo. Con la audición hemos intentado sentir el miedo y a partir de la expresión plástica  intentamos mirar el miedo desde otra perspectiva, en tercera persona alejándolo de nuestro interior. Por último hemos intentado conocer e incorporar el miedo a partir de encontrar recetas para superarlo y aprender a vivir con él sin que nos paralice.
  2. Durante todo el curso, hemos tenido principalmente dos mascotas, dos títeres, llamados Tina y el Kiko.


Tina


Kiko

La Tina es nuestro enlace emocional. Ella aparece cuando se necesita un apoyo. A Tina le encanta dar besos y sobre todo a  aquellos niños/as que mejor se portan o han realizado alguna acción de ayuda a algún compañero/a. A Kiko, le encanta dar abrazos y dar alaridos cuando está muy feliz. Le encanta motivar a los niños para que se concentren y se esfuercen en las actividades del aula.
Por último, para finalizar, tengo el convencimiento que no podemos convertir nuestra aula en un gabinete terapéutico, porque no somos psicólogos. Hay que ser conscientes que no podemos evitar el miedo porqué es algo innato en nuestra cultura y en nuestra sociedad, pero si aprender a vivir sin que el miedo nos paralice.



[i] Krishmamurti Sobre el miedo

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