domingo, 27 de noviembre de 2011

Expreso las emociones que tengo en el hospital a través de diferentes manifestaciones artísticas

Experiencia didáctica: Expreso las emociones que tengo en el hospital a través de diferentes manifestaciones artísticas

Julia Fernández Rodríguez
Aula Hospitalaria Xeral-Cíes del CHU de Vigo

Después de un tiempo trabajando en un Aula Hospitalaria, me di cuenta de que lo que más aflora en los niños y las niñas enfermos son sus emociones. También fui consciente de que las cosas que más les distraían y ayudaban a tranquilizarse eran las actividades plásticas, musicales, teatrales y artísticas en general.

Nuestro alumnado está enfermo, muchas veces con dolencias graves. Está encerrado en un lugar ajeno a su medio habitual. Siente miedo, tristeza, angustia, ansiedad, enfado, rabia, desconsuelo, abatimiento, nerviosismo, preocupación, soledad, recelo, etc. Si en cualquier centro educativo es fundamental educar en las emociones para evitar conductas destructivas y conseguir que el alumnado sea más feliz, es evidente que aquí, ante toda esta cascada de emociones que van teniendo, tendremos que aprovechar la cantidad de tiempo libre de que disponen los niños y niñas ingresados para que reconozcan las emociones que están sintiendo y las aprovechen como motivación para la creación artística. Trabajamos con esas emociones para que consigan regularlas y no lleguen a conductas de histerismo o a estados de depresión. Si conseguimos que en situaciones difíciles como la enfermedad y la hospitalización las emociones se puedan manejar para sentirse un poco mejor, estaremos ayudando  en gran medida a que puedan manejarlas y ser más felices cuando se reincorporen a sus vidas normales. Si además conseguimos despertar la sensibilidad y el goce ante manifestaciones artísticas, lograremos mejorar su estado psicológico, que repercutirá también  en su recuperación cuando esta sea posible.

Por todo ello me puse a desarrollar este proyecto con el que se pretenden utilizar las emociones que van apareciendo en los niños y niñas enfermos como recurso para que se expresen a través de diferentes lenguajes: a través de la palabra oral o escrita, la música, la pintura u otras actividades plásticas y a través de la expresión teatral con títeres. Al mismo tiempo se trata de que conozcan parte del patrimonio artístico y cultural de nuestra Comunidad Autónoma y de la humanidad en general, fomentando la sensibilidad ante diferentes lenguajes y manifestaciones artísticas y relacionando la contemplación o escucha de  obras de arte con las emociones que les producen.

El arte es emoción: emoción que nos puede producir la contemplación o escucha de una obra de arte y emoción que podemos expresar o manifestar a través de nuestras propias producciones artísticas. El proyecto se desarrolló con niños y niñas en edades comprendidas entre los seis y los 15 años y se contó, para su puesta en práctica, con la colaboración de dos entidades ciudadanas como el Museo de Arte Contemporáneo de la ciudad de Vigo (MARCO) y el Conservatorio Profesional de Música de la misma ciudad pontevedresa. También colaboraron dos profesores especialistas en música tradicional y popular gallega.

El objetivo general es conseguir que la música, las artes plásticas, los cuentos y los títeres ayuden a la expresión y regulación de las emociones en los niños y niñas enfermos  fomentando su creatividad.

El método de trabajo con las emociones sigue una secuencia:

1º. Una primera toma de contacto con el estado emocional de los niños y niñas enfermos y de sus familias en la visita que a primera hora de la mañana se realiza a cada habitación.

2º Ya en el Aula, después de haber realizado con cada niño o niña el trabajo propuesto por su Centro de origen, nos presentamos utilizando diferentes técnicas o juegos para hacerlo y donde siempre aparecen las emociones que tenemos.

3º Si hay alguna ‘urgencia emocional’, entendiendo por ésta el que algún  niño  o niña esté especialmente nervioso, asustado o enfadado por alguna prueba, operación o circunstancia que le haya provocado esta emoción, utilizamos fichas diseñadas específicamente para trabajar situaciones que se dan a menudo en el hospital y que pueden producir emociones intensas que les pueden llevar a conductas de descontrol.

4º Si no hay ninguna urgencia emocional, trabajamos con las emociones que tenemos a través de los cuentos, de las artes plásticas, de la música y de los títeres.

5º Mostramos el trabajo realizado a los demás comunicando lo que queremos expresar, manifestamos cómo nos sentimos después de realizado y estudiamos entre todos y todas aquello que nos ayuda a sentirnos mejor.

Las actividades realizadas fueron muchas y muy variadas. Describiremos algunas de ellas y las agruparemos en cuatro apartados según la manifestación artística que predomine:

Actividades para expresar las emociones a través de la música

A partir de una selección de fragmentos de música clásica desde el Barroco hasta Stravinsky, hicimos numerosas audiciones en las que utilizamos una ficha elaborada específicamente para ahondar en el mundo emocional a partir de la música escuchada.

Utilizamos la banda sonora de la película Amelìe para ver qué emociones nos pueden transmitir determinadas canciones y reflexionar sobre si determinados tiempos, ritmos, instrumentos, intensidades y modos mayor y menor están siempre asociados con el mismo carácter emocional. A continuación hacemos nuestra propia canción triste y nuestra canción alegre.

Realizamos la actividad ‘Claro de Luna’, que consistió en decirles a los niños y niñas que iban a escuchar dos músicas y que en ambas el título llevaba la palabra luna. A continuación, una vez escuchadas las piezas de Debussy y de Beethoven,  contestan a una serie de preguntas sobre las mismas relacionadas con el aspecto musical y  sobre las emociones que le produce su escucha. Debían ponerle un título a cada una de ellas sabiendo que aparece la luna en él y, finalmente tienen que dibujar lo que les sugiere cada una de las dos obras.  Al final se realiza una charla para comentar y enseñar el resultado de nuestra audición.

Hicimos audiciones de música tradicional y trabajamos emociones a partir de ella siguiendo la ficha modelo elaborada con ese fin.

Celebramos la fiesta de Carnaval en el hospital siguiendo el diseño que elaboramos de esta actividad dentro de las fiestas del ciclo anual de la cultura popular gallega y su relación con la expresión del mundo emocional. Aprendimos cómo era el Carnaval tradicional en Galicia y la música y coplas que se hacían para contar situaciones que habían pasado durante el año. Construimos nuestras ‘turutas’ o ‘cazús’ con cañas, compusimos coplas hablando de nuestra situación dentro del hospital y de cómo nos sentíamos, nos disfrazamos e hicimos nuestro desfile particular por los pasillos de la planta cantando nuestras coplas. Participaron también en parte de la actividad las familias y el personal sanitario.

Desenvolvimos en el hospital, dentro también de las fiestas del ciclo anual de la cultura popular gallega y su relación con el mundo emocional, la  llamada fiesta de los ‘Maios’ (los Mayos). Esta fiesta se celebra a principios de ese mes. En ella se hacen composiciones normalmente cónicas adornadas con plantas y flores y se bailan y cantan alrededor de estas composiciones coplas explicando situaciones o estados emocionales del pueblo. El cono en el hospital lo tuvimos que adornar con flores y hojas elaboradas por los propios niños y niñas, que en sus cantos expresaron su situación emocional y sus deseos.

Estudiamos los instrumentos más comunes de la música tradicional y popular gallega para, a partir de audiciones en directo en las que sonaban estos instrumentos, trabajar con las emociones y otros aspectos  siguiendo la ficha elaborada para ese fin.

Estudiamos instrumentos y música de los cinco continentes para que los niños y las niñas hicieran un estudio comparativo desde el punto de vista de los estados anímicos.

Realizamos un taller de construcción de instrumentos a partir de materiales de desecho y naturales.

El alumnado del Conservatorio Profesional de Música de Vigo nos hizo una presentación de los principales instrumentos que forman parte de una orquesta. Nos explicó a qué familia pertenecía cada uno de ellos y jugaron con nosotros:  nos tocaban piezas y a continuación, por el timbre del instrumento o por la obra que tocaban y por cómo la tocaban, comentábamos qué emoción nos producía o, al revés, expresaba el alumnado del hospital las emociones que tenían y el del conservatorio tocaba con su instrumento una pieza que pudiera reflejar esta emoción.

Para conseguir estados de relajación utilizamos instrumentos como cuencos tibetanos, palos se lluvia, tambores de océano, etc. Haciéndolos sonar conseguimos relajarnos.

Realizamos numerosos juegos musicales para expresar cómo nos sentíamos o simplemente para desahogarnos.

Conjuntamente con el alumnado de la clase de Técnicas de Composición Aplicadas a la Didáctica del Conservatorio Profesional de Música desarrollamos la actividad de Dutitca (significa actitud al revés). Esta actividad consistió en contar un cuento de una chica llamada Dutitca que se iba quedando sin pelo y cada mañana al observarse en el espejo pasaba por un momento de pesimismo, pero enseguida cambiaba su actitud y el optimismo la invadía marchándose toda contenta. El alumnado del Conservatorio hizo una composición propia para cada parte del cuento, el alumnado del hospital realizaba ritmos optimistas o pesimistas según el momento y también los efectos especiales. El cuento acaba con la frase: “Lo importante no es esperar a que la tormenta pase, sino aprender a bailar bajo la lluvia”.

La actividad ‘Princesas desconocidas’ consistió en que cada niña y niño del hospital asociaba su emoción a un personaje, en este caso princesas, y a continuación elaboraba su biografía y el dibujo de la misma. El alumnado del Conservatorio compuso una pieza musical para cada una de las princesas. Un día lo juntamos todo en el hospital e invitamos a las familias y al personal sanitario.

‘El Sonido del Color Emocionado’, en gallego ‘O son da cor emocionada’, fue otra actividad que hicimos en conjunto con el alumnado del Conservatorio. Consistió en asociar cada emoción a un color y a partir de ahí realizar una composición plástica y otra escrita. El alumnado del Conservatorio compuso obras para cada color y emoción. En el hospital lo juntamos todo, tocando los alumnos del conservatorio detrás de una pantalla que se iba poniendo del color con el que estábamos trabajando. Invitamos una vez más a las familias.

A partir de la audición de fragmentos de alguna obra clásica, como Las cuatro estaciones de Vivaldi, los niños y las niñas del Hospital asociaban a emociones esta música y también a épocas del año. A continuación realizaron murales que les sugirió la música. Buscaron también imágenes en la red para la composición de esos murales.

Actividades para expresar emociones a través de la Plástica

Con la ayuda del Equipo Pedagógico del Museo de Arte Contemporáneo de la ciudad         (MARCO), visualizamos diapositivas sobre el Museo para observarlo y a continuación desarrollar una charla sobre cómo es, para qué sirve, qué podemos hacer en él, qué se consideran obras de arte. La idea era acercar el Museo al Hospital, ya que nosotros no podíamos ir hasta él.

Fuimos observando en diferentes sesiones diapositivas de obras e instalaciones que estaban en ese momento en el Museo y a partir de ahí trabajábamos sobre la emoción que nos producían y el por qué de esa emoción. Después de haber visualizado a través de diapositivas diferentes instalaciones  dedicadas a la magia, elaboramos muñecos y los decoramos. A continuación metimos en su interior escritos con nuestras emociones y deseos. Estos muñecos tenían relación con el pensamiento mágico.

Otro trabajo plástico relacionado con la exposición sobre la magia que había en el Museo fue la elaboración de teatritos con personajes y objetos que eran reflejo de cómo no sentíamos. Al final los veíamos a través de la luz negra para que resultaran también mágicos y contábamos lo que significaba cada teatrito.

Después de haber observado pinturas expuestas en el Museo trabajamos nuestras propias composiciones de formas y colores. Estudiamos el color y la tonalidad, asociamos cada color con una emoción e hicimos composiciones plásticas y escritas con los mismos. Después de verbalizar la emoción que sentíamos, intentamos plasmarla en un dibujo rápido. Expresábamos mediante una frase cómo nos sentíamos y a partir de ella íbamos estirando las letras hasta realizar una composición plástica de colores y formas. Convertíamos la emoción que nos invadía un personaje y a partir de ahí elaborábamos su retrato y su biografía. Realizamos autorretratos donde se manifestaba en la expresión la emoción que predominaba en nosotros en esos momentos.

Actividades para expresar las emociones a través de los cuentos y la expresión escrita

A partir de la emoción que estábamos trabajando, buscábamos en la red algún cuento relacionado con ella, lo leíamos y creábamos un debate sobre él. Realizamos una selección de cuentos por emociones y de páginas web donde se pueden encontrar cuentos  clasificados  por emociones o valores. Después de leerlos trabajamos sobre los propios cuentos (portada, texto, ilustraciones, contraportada, personajes, situaciones) y sobre las emociones que tenemos nosotros y la forma de poder regularlas. Para ello elaboramos diferentes fichas.

Elaboramos nuestros propios cuentos con ilustraciones a partir de las emociones que sentimos  dentro del hospital. Escribimos poesías a partir de la emoción que sentíamos. Escribimos palabras o frases manifestando la emoción que sentíamos y a continuación las dibujamos e hicimos postales con ellas.

Actividades para expresar emociones a través de los títeres

Ante una gran variedad de títeres, cada niño y niña elige uno de ellos que cree puede representar la emoción que está sintiendo. Luego el títere habla contando cómo está, por qué, etc. La profesora le va haciendo preguntas al títere.
Escribimos cuentos o historias expresando cómo nos sentimos o cómo estamos dentro del hospital. Después aprendemos a colocarla como un texto teatral y elaboramos muñecos de guante que nos sirvan para la representación. Por último, la representamos poniéndole música y efectos especiales.

Con esta experiencia trabajamos entre todos y todas la mejor forma de manifestar nuestras emociones sin autolesionarnos, siendo respetuosos con los demás e intentando crear actitudes positivas ante la vida a pesar de las dificultades por las que podamos atravesar.


* El desarrollo de este Proyecto ha sido premiado con un primer premio de Proyectos de Innovación Educativa de la Comunidad Autónoma gallega y también con un premio Crearte del Ministerio de Cultura

Julia Fernández Rodríguez
Aula Hospitalaria Xeral-Cíes del CHU de Vigo
xula@edu.xunta.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario